Dom 5 feb 2006
Hay ciertos momentos en la vida que valen mucho más de lo que cuestan. Como esa paellita marinera, acompañada de un vinito blanco Torres Viña Sol, en el puerto de Aiguadolç de Sitges, con ese solito tan rico y esa compañía tan agradable… en fin…no tiene precio.
PD. Mamá, tú también la haces muy buena, pero ya sabes que las cosas que se hacen pagando se suelen valorar más
febrero 6th, 2006 at 8:40
Ooooooohhhhh, y nosotros que nos la perdimos!! (la paellita, y la compañía…).
A ver la siguiente…