La teoría más extendida y en principio la más aceptada para explicar las múltiples desapariciones de barcos y aviones en la zona del triángulo de las Bermudas, es la que afirma que existen grandes cantidades de gas metano en el subsuelo de la corteza oceánica de dicha zona. Que dicho gas escapa en ocasiones creando una gran cortina de burbujas y por tanto disminuye enormemente la flotabilidad de los objetos que se encuentran sobre ella. Los barcos, no pueden mantenerse a flote y se van al fondo a miles de metros de profundidad. Al llegar a la superficie, el gas escapa del agua y se eleva como una gran columna invisible. Al ser atravesado por los aviones, el gas penetra en los motores y se calienta y explota, con el consiguiente accidente y caida al mar y allí se hunden de igual modo y van a para a la fosa abisal. Las burbujas de gas han sido observadas por muchos científicos y navegantes y los experimentos realizados en tanques de agua de diferentes laboratorios han verificado esta teoría.