ayer tuve la gran suerte de poder asistir a un espectáculo increible. Un concierto de U2 no deja a nadie indiferente, es un reagalo para los sentidos. Gran actuacción en directo, incrible estética visual y un comprometido discurso pacifista son los ingredientes mágicos de estos genios Irlandeses. El gran carisma de Bono y su banda ha hecho que tras 20 años de increible carrera musical sigan arrastrando a sus conciertos y a su filosofía a millones de seguidores a lo largo del planeta y creo que todavía lo hará unos cuantos años más.