Esta es sin duda la noticia científica de la semana. El universo fue un líquido perfecto, formado por una mezcla de quarks (partículas que conforman los neutrones y protones) y gluones libres, llamada plasma de quark-gluoen, en sus primeros instantes de “vida”, hace 13.700 millones de años. La sopa primigenia tenía una temperatura 150.000 veces la del nucleo del Sol.

Este descubrimiento ha sido posible gracias a un experimento realizado por investigadores del Laboratorio Nacional Brookhaven de Upton, New York, en el que hicieron colisionar dos átomos de oro a velocidades cercanas a la de la luz.